sábado, 6 de julio de 2019

LA FE DONDE DEBE ESTAR


@RevistaSemana: @AlvaroUribeVelez publicó un vídeo entregando detalles de la Operación Jaque en el que arremete contra @JuanManSantos horas después, el general Juan Carlos Rico Arenas emitió una carta en la que lo contradice. La polémica continúa en redes sociales.

@samuelazout ¿Si creen ustedes que aquellos que han contribuido a la concentración del poder económico y político van a ser los mismos que van a ayudar al pueblo a superar la pobreza y la exclusión?

Para el primer mensaje tuitero de la Revista Semana, solo la traigo como referencia de lo que no debemos hacer y ser, y, por ende, no prospera la polémica en mis redes sociales, porque, con tan solo ponerles un pequeño grado de análisis de intelectualidad, uno a priori determina que tipos de líderes perversos tenemos.

Pero si me voy a detener y a extender en el tuit de Samuel; quien es un barranquillero, expresidente de una reconocida empresa privada, y es hoy por hoy, así lo veo en las redes sociales, un dirigente involucrado con conocimiento de la gerencia pública, la política y patrocinador del deporte.

Si, lo considero un costeño con alto grado de representación regional independiente. Y me detengo en esto, porque por la mala fama que ostentamos ante la política nacional; desde allá desde el interior del país, murmuran y nos cuestionan así: cómo de esa región podrá salir un dirigente con alto grado de representación ética.

Y es que, viendo la agitación en las redes sociales en el ámbito regional; ningún aspirante a cargos de elección popular, solo para alcanzar a dirigir las pequeñas riendas de nuestras paupérrimas administraciones municipales y distrital, todos sin excepción, deben tener y contar acuestas con el apoyo político de uno o varios de los barones electorales reinantes de la región.

Y así tenemos cientos de casos, dirigentes que ya elegidos gobernantes locales, un gran porcentaje, por no decir la totalidad, terminan sus mandatos siendo cuestionados por la totalidad de la ciudadanía y con procesos administrativos disciplinarios y judiciales que atender. Un negociazo para el bufete de abogados defensores de sus reiterados casos.

Y coincidencialmente la preocupación social y política de Samuel, se debe a la publicación de la Revista Semana. ¿A quien le vamos a seguir dándole la responsabilidad, en elección popular, el futuro socio-económico del país?

De la pobreza y la exclusión social, somos culpables todos. Siendo Colombia el segundo país más biodiverso del mundo. Constituidos en un Estado Social de derecho y Democrático.

Pero con un enorme contraste, con una cultura diversa en la ilegalidad. Si, culpables, a falta del libre criterio y conocimiento de causa, a la hora de elegir a sus gobernantes.

En particular mantengo una preocupación en la conciencia, como un dualismo de celo culposo en una misma comunidad democrática y religiosa; de solo denotar, a muchos activistas conciudadanos y cristianos.

Ellos, en su fe custodios y celosos de la justicia divina en sus credos; y en lo ciudadano, laxos y defensores de quienes han concentrado un poder económico y político mezquino y eterno.

Romanos 1:17 De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: El justo vivirá por la fe.



lunes, 1 de julio de 2019

LA VERDAD ARGUMENTADA


Soy muy respetuoso con los colegas que con su talento intelectual escriben seguidamente sobre las realidades y generan opinión para su comunidad; no obstante, soy de los que coincido con lo excelso de la fe, que es, atenuar la opinión en lo cualitativo y no, lo cuantitativo.

Pero a renglón seguido, tanto para los primeros columnistas conocidos y admirados por su profesión y su conocimiento, y nosotros, los segundos, los impulsados por la fe; ya, ambos nos debemos a un grupo selecto de lectores atentos a lo que escribimos permanentemente.

Y como somos un volcán en erupción, si, así es nuestra convulsionada convivencia social, política y económica, ya que hay temas a diarios, a minutos y segundos en los que hay mucho de cuestionar, contar y criticar. Y poco que resaltar. ¡Lastimosamente!

Y para ahorrarme la lista interminable de las dificultades sociales, judiciales, políticas y económicas que suceden a diario, ya en una columna de opinión de una prensa nacional están relacionadas: Carta A Duque.

Así la escribió la periodista Vicky Dávila. La relata desde el hundimiento esperado en el Congreso de la República de la Consulta Anticorrupción. La crisis de inmigrantes venezolanos. Las Cortes. Y le adiciono: lo de Santrich, caso que ya debería estar resuelto. Preso o extraditado. Así lo considero.

Porque el amor al prójimo; para esta generación colombiana volcánica en desigualdades sociales, inmersa en impunidad, postrada por el crimen, el hurto a mano armada, saturada por el odio y la venganza, debe primar el bien general antes que defender lo indefendible de un líder o un caudillo enlodado en sus actos de ilegalidad. Llámese Santrich u otro. Si, de esos que gravitan en la doble moral.

Porque también, si la corrupción estatal y el crimen organizado de guerrillas, pandillas y paramilitarismo nos han llevado social, judicial y económicamente a este estado de postración, la doble militancia de la moralidad política nos ha hecho igual de insalvables como comunidad.

Y me refiero específicamente a líderes políticos temerarios. A empresarios enlodados con el narcotráfico. Abogados con estatus de moralistas encubiertos. Y todos aquellos que estuvieron, están, y aún siguen inmersos en procesos judiciales que duermen el sueño de la injusticia. Y, aun así, se hacen ver como las lumbreras ideológicas de nuestra salvación social. 

No obstante, a lo tenebroso que nos ha representado a lo largo de una historia trágica cohesionada por una burbujeante economía encubierta por la ilegalidad política y el narcotráfico, en donde grandes hombres valientes reposan metros debajo de nuestras tierras. 

Y es la resiliencia del don de la fe, que por esto no les ha permitido que nos borren tajantemente del mapa de la evolución justa y pacífica. 

Y seguiremos respirando esperanzas sociales, clamando hacia una justicia imparcial para una trascendencia cultural que nos permita mirarnos a los ojos con dignidad y respeto. 

Y no hay otra vía de participación ciudadana de cambio que no sea la de la democracia participativa. Venciéndolos. Ahí, donde está el “patrón electoral” donde sigue rugiente aferrado al poder.

Mensaje papal: La fe es una relación, un encuentro; y mediante el impulso del amor de Dios podemos comunicar, acoger, comprender y corresponder al don del otro.

Romanos 10:10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.


viernes, 7 de junio de 2019

PERIODISMO PARA EDIFICAR


Admiración y mis respetos a los periodistas y columnistas de opinión que han sido valientes en denunciar casos de corrupción en la administración pública y casos de impunidad judicial.

Algunos, muy pocos, han pateado la lonchera -se dice cuando han sido despedidos por denunciar casos ocultos dentro de la misma casa periodística donde han laborado- como el caso reciente de un prestigioso periodista colombiano exiliado en otro país por amenazas contra su vida por su trabajo; hablo de Daniel Coronell.

Despedido de la famosa Revista Semana, casa editorial colombiana con un brillante historial periodístico, y al otro día otra casa periodista extranjera de mayor prestigio y cobertura internacional, The New York Times, lo invitan para publicar una columna de opinión con respecto a su despido.

Voy a tomar solo el preámbulo de dicha columna: Hasta hace unos días escribía la columna de opinión más leída de Colombia. 

Mis denuncias habían logrado que altos funcionarios salieran de sus cargos, que algunos fueran a la cárcel y que se desplomaran millonarios emporios involucrados en acciones ilegales. Así escribió Coronell.

Sin descartar y dejar de reconocer estas audaces investigaciones y denuncias periodísticas contra lo poco que han producido a falta de un eficaz e imparcial poder judicial en un país “rico” en la impunidad, la sevicia y el amiguismo político.

Pero me voy a salir por la tangente -porque no es lo mío- porque de Coronell son aquellos efectos necesarios y a la vez infructuosos que emanan de estas investigaciones, lo mío, contrario, para tomar un camino hacia la Reconciliación Nacional, porque de denuncia en denuncia, solo el cementerio y la vejez -contando con suerte- son sus dos destinos finales de vida del investigar y el denunciar.

Contrario. Lo que les voy a compartir lo saqué de las redes sociales sobre una disertación de una señora de más de 80 años; ella en una imaginación deseosa de vivir sana, disertó así:

Se imaginó que estaba donde un médico especialista y espiritualmente le encontraron: 40 grados de egoísmo. Su presión estaba bajita de ternura. En su electrocardiograma le encontraron frialdad e indiferencia social porque sus venas estaban atrofiadas y no le permitían que el amor irrigase su corazón.

Los rayos ultravioletas le mostraron manchas de rencor. En su oído, sorda por la avaricia que no le permitían oír el llanto de la humanidad. Y su paso por la ortopedia, tenía parálisis que no le permitían caminar por la soberbia. Eso le grabaron.

Y no es mas que la radiografía ilustrativa general y metástasis de nuestra sociedad colombiana. En donde la cultura del crimen y la ilegalidad instigan grandes investigaciones famosas. Y que la gente solo espera una señal: el castigo “ejemplar”. Y en eso llevamos décadas de odios y sicariatos. 

¡Ahora! Soy de los que considero en la fe que una nueva generación colombiana más humanitaria no discrimina la madurez de las personas. Se nace de nuevo a cualquier edad. ¡Si así se cree y desea!

Mensaje papal: La fe, al igual que la vida, sin asombro se vuelve gris, rutinaria.

2 Reyes 20:8 Y Ezequías dijo a Isaías: ¿Cuál será la señal de que el Señor me sanará, y de que subiré a la casa del Señor al tercer día?